La altitud operativa de los inhibidores de drones está críticamente limitada por las actuales regulaciones chinas de 120 metros. El alcance efectivo real está influenciado por los parámetros técnicos.
1. Principios técnicos: No existe un estándar unificado para la altitud efectiva de los bloqueadores. La potencia, el rendimiento de la antena y la frecuencia y potencia de la señal del dron afectan el área de cobertura. Por ejemplo, un bloqueador de alta-potencia puede funcionar en teoría a una altitud de varios cientos de metros, pero en la práctica existen limitaciones direccionales y de atenuación de la señal.
2. Restricciones regulatorias: la gestión del espacio aéreo chino designa áreas por encima de los 120 metros de altitud real como zonas controladas, lo que requiere aprobación previa para vuelos con drones. Además, las reglas de Línea de Visión Muy Baja (VLOS) establecen claramente que, con el punto de despegue como plano de referencia, el dron debe mantener un radio de 500 metros y una altitud inferior a 120 metros dentro de la línea de visión del operador. Estas regulaciones limitan indirectamente la altitud operativa legal de los bloqueadores.
3. Escenarios de uso típicos: en aplicaciones prácticas, los equipos de interferencia utilizados en aeropuertos, áreas militares restringidas y otros lugares deben cumplir con el principio de protección escalonada. En altitudes bajas, se enfatiza la interceptación física y el blindaje de señales, mientras que en altitudes medias y altas, se emplean detección y contramedidas por radar. Sin embargo, los equipos de interferencia civiles operan principalmente en el espacio aéreo por debajo de 120 metros, lo que está en consonancia con las normas vigentes.




